El barco tiene un esqueleto interno en contrachapado, para evitar que el casco
se deforme. Este esqueleto tambien se aprovecha para reforzar e fijar accesorios,
como por ejemplo la quilla, los servos y el anclaje de los accesorios. Para aislar los
contrachapados de agua que pueda entrar en el barco, éstos están embarnizados con
resina Epoxi.